viernes, 3 de agosto de 2012

FALLECIMIENTO DE LUIS MARCHAND STENS CAUSA HONDO PESAR EN LA DIPLOMACIA PERUANA


El fallecimiento del Embajador Luis Marchand Stens, acaecido en la ciudad de Lima el día de ayer, ha causado hondo pesar en el país, particularmente en la diplomacia peruana.

Luis Marchand Stens fue un destacado miembro del Servicio Diplomático de la República, habiendo ocupado el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores, en el periodo 1990 -1991 y Secretario General de Relaciones Exteriores, en el periodo 1975-1977. Últimamente se desempeñó como Miembro de la Comisión Consultiva ad-hoc del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre Delimitación Marítima con Chile y como Asesor del Ministerio en el tema de delimitación marítima.

El Embajador Marchand, quien además de diplomático de carrera fue también abogado graduado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, tuvo una dilatada y fructífera labor en el Servicio Exterior, habiendo ejercido numerosos cargos como el de Embajador de nuestro país ante la Organización de los Estados Americanos , Presidente del Consejo Permanente de la OEA, Presidente del Grupo de los 77, Representante permanente alterno del Perú ante los organismos de las Naciones Unidas con sede en Ginebra; y titular del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES). Asimismo, dirigió el Consejo del Sistema Económico Latinoamericano (SELA),además de haber sido Embajador del Perú en los Estados Unidos de América en Venezuela y en el Ecuador.

Maestro universitario, de sólida formación en Derecho Internacional (ejerció la Presidencia de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional) y con numerosas publicaciones sobre esta materia y, sobre diplomacia y relaciones internacionales. Fue un hombre con profundas convicciones democráticas, que promovió la Resolución de la Defensa de la Democracia, llamada Resolución 1080, adoptada en 1991 por la Asamblea General de la OEA reunida en Santiago de Chile. Estas convicciones lo llevaron a renunciar a su cargo diplomático ante la OEA al producirse el golpe de Estado de abril de 1992.

El Embajador Luis Marchand deja un enorme vacío en la diplomacia peruana, pero su vida y su trayectoria profesional de entrega a los más altos intereses del Perú, constituyen un ejemplo para las actuales generaciones de diplomáticos peruanos.

Lima, 2 de agosto de 2012

OFICINA GENERAL DE COMUNICACIÓN
MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES

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